Homenaje al cine mudo
Feb 20
La película El artista, ganadora de varios premios internacionales y fuerte contendiente en los Oscar, hace un viaje a los orígenes del cine sonoro para exponer los cambios que se dieron en el séptimo arte, a través de la vida de una estrella silente.
Por Ulises Ortega
El cine tiene una forma diferente de presentar sus historias en comparación con otras disciplinas artísticas. Los ángulos, las narraciones, las ambientaciones y las actuaciones, entre otros múltiples elementos, conllevan un proceso que lo vuelve especial, enigmático y fascinante, pero como todo en la historia de los artificios del hombre ha pasado por un proceso de transformación constante.
Desde su invención ha tenido varias etapas que lo han enriquecido y que han generado figuras que son características de épocas determinadas. Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Rodolfo Valentino y otros grandes personajes del cine silente son homenajeadas en la película El artista (The artist, 2011), la cual ha sido reconocida con galardones del Festival de Cannes, los Golden Globes, BAFTA y Critics Choice Award, además de estar nominada a diez premios Oscar, entre otro múltiples reconocimientos.
El director y guionista Michel Hazanavicius construye una propuesta que plantea, en su forma, una ambientación de la industria cinematográfica de las primeras décadas del siglo XX, desde la tipografía de créditos iniciales hasta locaciones, técnicas de actuación y afiches, que justamente muestran las formas cómo se hacía cine en dicha época.
La película se interna por seis años de vida de la estrella George Valentino (interpretado de manera magistral por el actor francés Jean Dujardin), histrión de cine mudo que disfruta de las glorias de su fama. Es carismático con las admiradoras, altivo con los productores, amigable con la prensa y completamente egocéntrico que puede desdeñar a ciertos compañeros de sus elencos.
En 1927 en los tiempos gloriosos del cine silente, en el cual ver películas era asistir, con ropa de gala, y apreciar una orquesta que tocaba en el lugar, mientras los actores se mantenían expectantes de las reacciones del público. Era un arte vivo. Pero el rodaje de The german affair será el encuentro con una extra, Peppy Miller (personificada por Bérénice Bejo) quien logra atrapar con su singluaridad a los espectadores y va tomando presencia; el lunar arriba de su boca se volverá un punto distintivo en medio de los rostros en blanco y negro.
Dos años después, la pesadilla del personaje principal se hace realidad, el cine se va sonorizando, hay nuevos rostros. En una escalera de los estudios, un encuentro entre Valentino y Miller sintetiza la situación, ella va en ascenso y él de salida, ejemplo de lo anterior, es la producción de su propia película Tears of love, en la cual, el personaje muere tragado por arenas movedizas, símbolo de una industria que no perdona.
Con momentos de tensión y que muestran como el jueves negro y sus secuelas desestabilizaron la vida de todas las personas, el actor empieza a quedar en el olvido, su dinero se esfuma y tiene que vender sus pertenencias para sobrevivir. Mientras el personaje de Chaplin en Tiempos modernos trabaja en diferentes lugares (fábricas y restaurantes), el personaje de El artista, también reciente el desplome de la economía, que lo lleva poco a poco a perder su dinero, prestigio y autoestima.
Miller al contrario, al llegar el cine sonoro logra consolidarse como una gran estrella, pero queda con demasiado dolor al ver a su mentor-ídolo-estrella hundirse. Sin embargo, la película no es derrotista, no es cruel con su ficción y tiene una solución que permite que un relevo, que recuerda a grandes parejas como Ginger Rogers y Fred Aster. Un viaje por una etapa sismática en el cine, vista por los ojos de las estrellas, ya sea en asenso o en el ocaso, que como fuego consume las esperanzas.
Finalmente, la película de ficción, que hace un homenaje al cine silente, es casi en su totalidad muda y tiene bastantes aciertos: mantiene un ritmo ágil, ya que el público está acostumbrado a los diálogos y escenas rápidas y no se aburre, al contrario se interna a la historia; el vestuario y la ambientación se mantienen fieles a la época narrada, y la música (de Ludovc Bource) es determinante para llevar al público de la risa a la sorpresa y a la alegría de haber presenciado una verdadera obra del séptimo arte.
El artista es una producción franco-belga. Dirección de Michel Hazanavicius. Reparto: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, Malcolm McDowell, Missi Pyle, entre otros artistas y el perro Uggie.
Tags: BAFTA, cine silente, El artista, Festival de Cannes, Michel Hazanavicius, premios Oscar, séptimo arte
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This entry was posted on Monday, February 20th, 2012 at 11:25 pm and is filed under Cine. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.





